Harvard Medical School
Pregunta: Durante años he sido un mascador de chicle empedernido. Siempre me ha parecido un hábito estimulante y satisfactorio, pero ¿existen inconvenientes?
Respuesta: No cabe duda de que mascar chicle es un hábito popular, con miles de millones de chicles vendidos cada año en todo el mundo. Y mascar chicle con regularidad suele ser seguro. Al igual que tú, muchas personas se sienten más concentradas y menos estresadas cuando lo hacen, y hay pruebas limitadas que sugieren que mascar chicle incluso ayuda a algunas personas a aprender mejor.
Otra gran ventaja es la mejora de la salud bucodental. Masticar chicle desencadena la producción de saliva, que puede dificultar la aparición de caries al neutralizar el ácido y eliminar la placa y los trocitos de comida de alrededor de los dientes y las encías.
Los chicles sin azúcar son la mejor opción, ya que las versiones elaboradas con el sustituto del azúcar xilitol reducen las bacterias que causan caries en la boca.
Ahora, las desventajas: como era de esperar, mascar chicle constantemente puede cansar los músculos de la mandíbula y provocar problemas como chasquidos y dolores de cabeza.
Las personas con dolor en la articulación temporomandibular (ATM), o las que aprietan o rechinan los dientes con regularidad, también pueden notar que masticar chicle sobrecarga aún más la articulación.
Y aunque los chicles que contienen xilitol combaten las bacterias bucales, pueden causar problemas aguas abajo, desencadenando calambres abdominales, hinchazón o diarrea. Una buena regla general es masticar chicle sin azúcar sólo durante breves periodos del día, unos 30 minutos cada vez.



