Esta animación en 3D recrea la columna vertebral, una de las muchas animaciones por ordenador para mostrar la exactitud de las ilustraciones del genio del Renacimiento.
En este dibujo, Da Vinci ilustra la articulación del hombro, en diversas posiciones.
Los bocetos detallan tanto el funcionamiento de los músculos como de los huesos.
Pese a todos sus avances, Da Vinci nunca logró publicar su soñado tratado. “Se encontró con un problema.
“El 95% de su investigación era correcta. Solo le fallaba el corazón”, explica Abrahams.
Describió las válvulas cardiacas y las arterias coronarias a través de un modelo de cristal que daría por buenas las tesis del siglo XX, pero nunca logró entender cómo funcionaba la circulación de la sangre, pese a que tuviera la evidencia en sus manos, un siglo antes de su descubrimiento por William Harvey.
Fotograma de un vídeo en 3D que recrea los movimientos de musculatura y huesos de un hombro diseccionado.
Los huesos, tendones y músculos de la mano en cuatro bocetos anotados.
Da Vinci no logró desmarcarse de las tesis de Galeno, médico del siglo II cuyas improbables teorías sobre los humores y la relación entre el físico y la psique se mantendrían vigentes durante 15 siglos, pese a que toda su investigación le obligara a adoptar un nuevo camino.
Otro film en 3D mostrado en la exposición de Edimburgo, con la disección de la mano como protagonista.

Escáner de resonancia magnética de un corazón humano realizado por el Doctor Richard Wellings.
El esqueleto, los huesos que lo componen excluyendo los 28 del cráneo adulto, no descrito en esta ilustración.
Modelo computarizado del torso y el cóccix realizado por Richard Wellings.
El feto en el útero, otro dibujo más de Leonardo Da Vinci realizado en 1511, ocho años antes de su muerte.




