Harvard Medical School
Alrededor del 5 % de los adultos mayores de 65 años presenta una válvula aórtica rígida y estrechada, una afección denominada estenosis aórtica que puede provocar insuficiencia cardíaca y requerir una intervención quirúrgica de reparación o sustitución.
Un nuevo estudio revela que las personas que mantienen o mejoran sus hábitos relacionados con la salud cardíaca a lo largo del tiempo tienen menos probabilidades de desarrollar alteraciones en la válvula aórtica que puedan conducir a la estenosis aórtica.
El estudio, publicado en el número de junio de 2026 de la revista *American Journal of Preventive Cardiology*, incluyó a 8.047 adultos (con una edad media de 49 años) que completaron cuestionarios cada dos años entre 2006 y 2016.
Los investigadores evaluaron sus hábitos de salud cardiovascular a lo largo de esa década basándose en cuatro comportamientos (no fumar, comer mejor, mantenerse activo y dormir bien) y cuatro factores (peso, colesterol, glucemia y presión arterial), conocidos colectivamente como los «Life’s Essential 8» de la Asociación Americana del Corazón.
Durante los ocho años siguientes, 1.005 personas desarrollaron calcificación de la válvula aórtica, lo que puede provocar estenosis aórtica.
Los investigadores descubrieron que las personas con patrones de salud cardiovascular deficientes a largo plazo presentaban las mayores probabilidades de sufrir este cambio, mientras que aquellas que mejoraron o mantuvieron sus patrones de salud cardiovascular tenían un riesgo menor.



