Durante el periodo medio de seguimiento de casi 16 años, se diagnosticó fibrilación auricular a 5.312 personas, un trastorno del ritmo cardiaco que aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular.
Un consumo elevado de alcohol (más de 21 bebidas a la semana) se relacionó con un mayor riesgo de fibrilación auricular.

Además, las personas que aumentaron su consumo de alcohol durante el periodo de cinco años eran más propensas a desarrollar fibrilación auricular que las que mantuvieron un consumo bajo (menos de siete bebidas a la semana) o moderado (de 14 a 20,9 bebidas a la semana).
Los investigadores ajustaron múltiples factores que podrían afectar a los resultados, como el tabaquismo, la hipertensión arterial y la diabetes.

Sus conclusiones, publicadas el 12 de diciembre de 2022 en la revista European Journal of Preventive Cardiology, refuerzan la idea de limitar el consumo de alcohol para proteger la salud cardiovascular.



