
- Siéntate tranquilamente en una postura cómoda y cierra los ojos. Respire hondo, contenga la respiración brevemente y, a continuación, exhale por completo. Repítalo varias veces hasta que consiga un patrón de respiración estable y tranquilo.
- Relaje todos los músculos en secuencia, empezando por los pies, la parte inferior de las piernas y los muslos. Encoja los hombros y gire el cuello hacia la izquierda y luego hacia la derecha.
- Luego, en cada exhalación, dígase a sí mismo o en voz alta la palabra “paz”, “amor” o cualquier otro mantra corto y positivo.
- No te desanimes cuando tus pensamientos divaguen (lo harán). Vuelve a la pauta de repetir el mantra cada vez que exhales.También puedes practicar meditaciones breves a lo largo del día. Por ejemplo:

Sé consciente durante las tareas domésticas. Concentra toda tu atención en las tareas rutinarias.
Medite caminando. Haz coincidir tus pasos con tus inhalaciones y exhalaciones. Por ejemplo, dé cuatro pasos al inhalar y cuatro al exhalar.
Tómate un momento. Cierre los ojos y respire hondo unas cuantas veces antes de arrancar el coche o entrar en una tienda.



