Los investigadores británicos analizaron docenas de estudios con aproximadamente 10,000 participantes que tenían prediabetes, diabetes gestacional, diabetes tipo 1 o diabetes tipo 2.
En comparación con las personas que consumían dietas bajas en fibra (19 gramos de fibra por día), las personas que comían otros 16 gramos de fibra por día (un total de 35 gramos por día) pesaban menos y tenían niveles más bajos de azúcar en sangre, colesterol y inflamación.
También hubo 14 muertes menos por cada 1,000 personas entre los que consumieron dietas altas en fibra.
Si desea aumentar su consumo de fibra, intente comer más alimentos ricos en fibra en cada comida. Entre las buenas fuentes se encuentran los cereales integrales, las legumbres y las nueces.
Por ejemplo, una taza de cereal de salvado tiene hasta 47 gramos de fibra, según la marca; media taza de frijoles blancos tiene aproximadamente 10 gramos de fibra; y una onza de almendras tiene aproximadamente 13 gramos de fibra.
Aumente la ingesta de fibra lentamente, para que su tracto digestivo tenga tiempo de adaptarse y recuerde aumentar también la ingesta de agua.



