Harvard Medical School
Es posible que hayas visto a deportistas con tiras de cinta (a menudo de colores vivos) colocadas sobre la piel para mejorar su rendimiento.
También se cree que la colocación estratégica de esta cinta kinesiológica —una práctica conocida como «vendaje kinesiológico»— tiene efectos analgésicos para las personas con osteoartritis y otros trastornos musculoesqueléticos que afectan a la rodilla, el tobillo, la espalda, el hombro o el codo.
La cinta kinesiológica limita el movimiento en una articulación dolorida, al tiempo que es lo suficientemente elástica como para permitir cierto movimiento en los casos en los que es preferible no inmovilizar completamente la articulación (como lo haría una ortesis).
Según un análisis publicado en línea el 31 de marzo de 2026 por BMJ Evidence-Based Medicine, este enfoque podría ser menos eficaz de lo que se creía anteriormente. Los investigadores analizaron 128 revisiones científicas sobre el vendaje kinesiológico, que abarcaban 310 ensayos con un total de más de 15 000 participantes. La investigación incluyó 29 afecciones musculoesqueléticas, centradas principalmente en la parte inferior del cuerpo.
Los resultados indicaron que el uso de la cinta kinesiológica puede reducir el dolor y mejorar ligeramente la función a corto plazo, pero los efectos no parecen ser duraderos. Se observó un efecto escaso o nulo sobre el dolor o la función a lo largo de períodos de tiempo más prolongados. Entre los posibles efectos adversos del vendaje kinesiológico se incluyen la irritación cutánea y el picor.



