Harvard Medical School
Pregunta. Trabajo en un entorno ruidoso y suelo usar tapones para los oídos a menudo. ¿Es seguro o puede causar problemas?
Respuesta. Por lo general, es seguro llevar tapones para los oídos —incluso con frecuencia— para proteger tu audición del ruido intenso en cualquier entorno. La exposición a sonidos muy fuertes puede provocar una pérdida auditiva permanente. Esto se debe a daños en las células sensoriales del oído o en los nervios que transmiten los mensajes sonoros al cerebro.
Así que haces muy bien en tomar medidas proactivas para preservar tu audición. Solo ten en cuenta algunas advertencias:
Si normalmente tienes mucho cerumen, el uso frecuente de tapones para los oídos puede dificultar que el cerumen salga de forma natural del conducto auditivo. Esto puede atenuar la audición, aunque no de forma permanente.
Si los tapones no se colocan correctamente, es posible que no proporcionen una reducción del ruido suficiente para el nivel de ruido existente. Esto puede darte una falsa sensación de seguridad, al tiempo que sigues expuesto a sonidos nocivos.
Si tienes sensibilidad al ruido, el uso excesivo de tapones para los oídos ante ruidos cotidianos (como limpiar la cocina) puede hacer que esos sonidos te resulten más difíciles de tolerar.
Intenta mantener los tapones limpios (o utiliza tapones desechables) y asegúrate de colocarlos correctamente. Comenta a tu médico que los utilizas con frecuencia, para que pueda examinarte los oídos y comprobar si hay acumulación de cerumen. Además, informa lo antes posible de cualquier dolor, sensación de presión, secreción o molestia persistente.



