Harvard Medical School
Las personas que padecen una afección que provoca esporádicamente taquicardias a veces necesitan una inyección (administrada en urgencias) para ralentizar el ritmo cardíaco.
Ahora existe una opción más cómoda: un spray nasal de autoadministración que suele hacer efecto en unos 30 minutos.
La FDA aprobó el etripamil (Cardamyst) en diciembre de 2025 para tratar esta afección, denominada taquicardia supraventricular paroxística (TSVP).
La TSVP puede hacer que la frecuencia cardíaca se dispare hasta alcanzar las 200 pulsaciones por minuto. Los episodios pueden producirse varias veces al día o solo una vez cada pocos años.
Aunque la TPS puede no causar síntomas y resolverse por sí sola, puede persistir y provocar mareos o aturdimiento.
En un estudio con 692 personas con TPS, el 64 % de las personas que tomaron etripamil durante un episodio de TPS recuperaron un ritmo cardíaco normal en 30 minutos, en comparación con el 31 % de las que utilizaron un aerosol nasal inactivo.
El medicamento requiere una pulverización en cada fosa nasal, a la que puede seguir una segunda dosis si los síntomas no desaparecen tras 10 minutos. Los efectos secundarios incluyen molestias nasales, secreción nasal e irritación de garganta.



