Harvard Medical School
Pregunta. ¿Cuáles son las mejores formas de utilizar la tecnología para controlar mi salud?
Respuesta. Sin duda, estás aprovechando una tendencia: según la AARP, el 71 % de los adultos mayores de 50 años utiliza aplicaciones de seguimiento de la salud.
Los datos de las aplicaciones o los dispositivos wearables pueden ayudarnos a detectar patrones, seguir los cambios y detectar posibles problemas antes, información que resulta valiosa tanto entre citas médicas como durante ellas.
Entre una visita y otra, la información puede ayudarte a comprender mejor tu propio cuerpo. Al introducir datos sobre tu alimentación en una aplicación, por ejemplo, puedes empezar a ver si un alimento concreto o un patrón alimenticio afecta a tus niveles de energía o al sueño.
Un dispositivo portátil que calcule la duración y las interrupciones de tu sueño puede ayudar a explicar la fatiga, los cambios de humor o los problemas de concentración.
Llevar un registro de los episodios de ansiedad, trastornos digestivos, dolores de cabeza u otros problemas puede revelar factores desencadenantes que, de otro modo, podrías pasar por alto. Con estos datos, estarás en condiciones de plantear preguntas específicas y concretas en la consulta del médico.
En lugar de decir que a menudo te sientes cansado, por ejemplo, puedes mostrar datos que documenten los factores que podrían estar contribuyendo a ello, lo cual ayudará a tu médico a delimitar las posibles causas más rápidamente.
Y los cambios graduales, como un aumento constante de la frecuencia cardíaca en reposo —una medida que registran muchos dispositivos portátiles— podrían indicar problemas antes de que se agraven.



