Harvard Medical School
Fumar es un factor de riesgo importante para la demencia.
Sin embargo, las personas que dejan de fumar en la mediana edad pueden, en una década, reducir su riesgo de desarrollar demencia al mismo nivel que las personas que nunca han fumado, según un estudio publicado en la edición de septiembre de 2025 de The Lancet Healthy Longevity.
Los investigadores utilizaron datos de tres grandes análisis internacionales que hicieron un seguimiento de la memoria y la fluidez verbal durante unos 18 años en un total de 9436 participantes de entre 40 y 89 años (edad media de 58 años, 52 % mujeres). Todos eran fumadores al inicio del estudio.
Utilizando modelos matemáticos, los investigadores compararon la salud cognitiva de 4718 participantes que dejaron de fumar a mitad del estudio con la de otros 4718 participantes similares que continuaron fumando.
Durante los años en los que todos fumaban, los participantes de ambos grupos tuvieron tasas muy similares de deterioro cognitivo.
Sin embargo, los participantes que dejaron de fumar mostraron un deterioro significativamente más lento durante los seis años siguientes, tanto en la memoria como en la fluidez verbal, en comparación con los que continuaron fumando.
Los resultados sugieren que las personas que dejan de fumar en la mediana edad pueden reducir tanto el riesgo de deterioro cognitivo que, en un plazo de 10 años, sus posibilidades de desarrollar demencia son las mismas que si nunca hubieran fumado, según los autores del estudio.



