El estudio, publicado en línea el 3 de octubre de 2022 por JAMA Internal Medicine, comparó datos de casi 146.000 mujeres que tomaron antidepresivos durante el embarazo con datos de más de tres millones de mujeres que no tomaron estos fármacos durante el embarazo.
Los investigadores hicieron un seguimiento de la salud de los niños durante un máximo de 14 años.

A diferencia de estudios anteriores -cuyos resultados se consideraron limitados por diversos factores-, el nuevo análisis indicó que el consumo de antidepresivos durante el embarazo no estaba relacionado con el autismo, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, los trastornos de conducta o los problemas de habla, lenguaje, aprendizaje o coordinación.

Aproximadamente una de cada cinco mujeres embarazadas se enfrenta a un trastorno mental, señalaron los investigadores, y algunas deciden dejar de tomar antidepresivos cuando se enteran de que están embarazadas.
Sin embargo, las futuras madres que toman estos medicamentos deben hablar con su médico antes de dar este paso.
No tratar el trastorno mental de la madre se ha relacionado con problemas graves, como mortinatalidad, parto prematuro, bajo peso al nacer y escaso vínculo afectivo tras el parto.



