Harvard Medical School
Las personas que padecen osteoartritis de rodilla pueden tener otra opción para controlar su dolor: el entrenamiento de la marcha.
Los investigadores inscribieron a 68 personas, con una edad media de 64 años, con osteoartritis leve a moderada en la parte medial de la rodilla (el interior de la pierna), la forma más común de osteoartritis de rodilla.
En primer lugar, a todos se les realizó una resonancia magnética de referencia de las rodillas y caminaron en una cinta para registrar la mecánica de su marcha.
A continuación, los participantes se dividieron en dos grupos y realizaron seis semanas de entrenamiento. A las personas de un grupo se les enseñó a cambiar el ángulo del pie para reducir la presión en la parte medial de la rodilla. Los demás continuaron caminando con su marcha natural.
Tras el periodo de entrenamiento, se animó a todos a seguir sus patrones de marcha durante un año.
En el seguimiento, los investigadores descubrieron que las personas del grupo de entrenamiento de la marcha informaron de menos dolor y tenían menos daño en el cartílago de la rodilla en comparación con las del otro grupo.
Algunos participantes que modificaron su marcha dijeron que la disminución del dolor era similar al alivio que obtenían con los analgésicos de venta libre o recetados. Los resultados se publicaron en la edición de octubre de 2025 de The Lancet Rheumatology.



